El actor italiano falleció a los 100 años y deja una huella imborrable en varias generaciones que crecieron con el entrañable ratoncito de la televisión.
El mundo de la televisión y del entretenimiento infantil está de luto. Peppino Mazzullo, el actor y doblador italiano que durante más de cuatro décadas prestó su inconfundible voz al popular Topo Gigio, falleció el pasado 30 de septiembre de 2026, a los 100 años de edad, en su residencia de Santo Stefano di Briga, en la provincia de Mesina, Sicilia, Italia.
Mazzullo había celebrado apenas unos meses atrás su centenario. Nacido el 6 de junio de 1926, desarrolló una extensa trayectoria en el teatro, la radio y la televisión italiana, pero fue su trabajo junto a Topo Gigio el que terminó convirtiéndolo en una figura inolvidable para millones de espectadores.
UNA VOZ QUE SE CONVIRTIÓ EN PARTE DEL PERSONAJE
La relación de Mazzullo con Topo Gigio comenzó en 1961 y se prolongó hasta 2006. Durante esos años no solamente puso voz al pequeño ratón creado por Maria Perego, sino que contribuyó a construir buena parte de su personalidad, su particular manera de hablar y ese tono tierno que conquistó a varias generaciones.
Una de las expresiones que quedó asociada para siempre con el personaje fue “Ma cosa mi dici mai?”, una frase que se atribuye al propio Mazzullo y que se convirtió en una de las señas de identidad de Topo Gigio.
Aunque algunas referencias históricas señalan que Domenico Modugno interpretó inicialmente al personaje, fue Mazzullo quien se consolidó desde 1961 como su voz histórica y como uno de los principales responsables de llevarlo a la televisión internacional.
DE ITALIA AL MUNDO
Topo Gigio nació en Italia en 1958 y rápidamente dejó de ser un personaje exclusivamente italiano. Su presencia alcanzó escenarios y programas internacionales, entre ellos el célebre The Ed Sullivan Show en Estados Unidos.
El pequeño ratón también conquistó a las audiencias de América Latina, donde sus canciones, historias y frases quedaron grabadas en la memoria de quienes crecieron frente a los televisores durante las décadas de los años 60, 70, 80 y posteriores.
Para muchos espectadores, Topo Gigio no era simplemente una marioneta: era una voz, una personalidad y un compañero de infancia.
EL ÚLTIMO ADIÓS
Peppino Mazzullo regresó en sus últimos años a Santo Stefano di Briga, su localidad natal, donde vivió después de retirarse de los escenarios. Su funeral fue anunciado para el 1 de octubre, en la iglesia de San Giovanni Battista de esa localidad.
Con su muerte desaparece uno de los grandes intérpretes detrás de un personaje que consiguió algo extraordinario: atravesar fronteras, idiomas y generaciones.
Y quizás por eso, para millones de personas, la noticia no solamente habla de la muerte de un actor.
Habla también de la despedida de una voz que acompañó la infancia de varias generaciones.
Y mientras esa voz se apaga, queda en la memoria aquella entrañable despedida que hizo famoso al pequeño ratón:
“¡A la camita, a la camita!”
Peppino Mazzullo tenía 100 años.
Topo Gigio queda para siempre en la memoria.















